
Considerando el carácter de nuestra época, marcado por los diferentes aspectos de la digitalización, la informática y las comunicaciones, podemos preguntarnos que relación tienen estas tecnologías con el desarrollo de la cultura o si es que nuestra cultura tiene algo así como un destino y que relación tendrían a su vez. Algunas personas aun afirman que se trata de técnicas que someten a las personas a un tipo de vida artificial, que aíslan y “des-humanizan” a la población. Mientras otros ven en estas técnicas la posibilidad de liberar a las personas de los trabajos mas pesados, de potenciar sus capacidades y mejorar las comunicaciones.
Si bien, en nuestro mundo existen aun las pirámides por ejemplo, la verdad es que el mundo en que vivimos en efecto es mucho mas joven. Estamos rodeados por un estilo de vida y características ambientales de no mas de un siglo. El acelerado desarrollo de todo tipo de tecnologías desde temprano el sXX y mas aun durante la II Guerra Mundial, permitió el desarrollo a nivel industrial de muchas técnicas habituales y normales ya para nosotros. Es el caso de las transmisiones a distancia, el infrarrojo, radares, y muchas otras que teniendo un origen bélico lograron una muy buena aplicación a nivel civil.
La discusión acerca de qué es artificial y que no lo es, es un dialogo que lleva miles de años y no es algo exclusivo de nuestros días. Los griegos ya se lo preguntaban hace 2500 años, cuando se cuestionaban la naturaleza de la Tekné, traducida como “arte”, no es casual su relación con el concepto “técnica”. El que los griegos se preguntaran esto incluye como dato que para ellos no existía aun el “arte por el arte”, o conceptos tales como que el fin del arte es conseguir un goce estético, ni que el artista no se rige por la utilidad, ni nada semejante, pues para ellos la “Tekné” era propia y aplicable a su diario vivir cotidiano, desde lo domestico hasta el culto de la religión. Mas bien, si el arte tuvo para ellos algún sentido, lo tenia en una dirección ética, para mostrarle ejemplos de virtud a las personas. Muy posteriormente ya durante el renacimiento se recuperó el “arte” griego como modelo estético y se comenzó a considerar el arte en sí mismo como una disciplina autónoma. Mientras la experiencia del arte como Tekné, es decir un arte que convive en la cotidianidad a través de la técnica y la virtud, es algo que no fue incluido en el concepto moderno de Arte.
Otra pregunta importante para aclarar el panorama en cuestión hace referencia al lenguaje, pues también los griegos se cuestionaban acerca de la veracidad y artificialidad del lenguaje escrito frente al lenguaje hablado, de donde para un metafísico como Platón la lengua escrita tenia menos valor que la lengua hablada y esta a su vez del pensamiento y este a su vez de las ideas, es un sistema jerárquico con las ideas a la cabeza. Considerar que el maestro de Platón, Sócrates, nunca escribió una sola palabra es un ejemplo de aquella actitud. No es menor ni casual el que el desprecio por la escritura este relacionado a los sistemas metafísicos considerando también que Jesús tampoco escribió, mientras se proclamase el mismo “verbo encarnado”. El resultado de poner al lenguaje escrito en el lugar de lo que es mas falso es resultado de que en la escritura se revela su origen técnico, la escritura muestra al lenguaje como una técnica de ligar voces a través de letras, palabras y frases con sentido. E incluso que si bien, el lenguaje es comunicación de contenidos espirituales, es decir, el contenido espiritual de una cultura se comunica osea se revela a través del lenguaje, por ejemplo en los cantos populares o la poesía, el factor técnico resulta ineludible. La relación entre espíritu y materia no es una oposición sino mas bien es precisamente el modo a través del cual se revela el mundo, tal como una idea necesita para existir ser “articulada” a través de las palabras sea en el pensamiento, la voz, la escritura o cualquier tipo de imagen o ideograma.
Pero, ¿Es realmente mas verdadera la lengua hablada? Solo si conservamos la jerarquía de la estructura metafísica donde el lenguaje hablado es mas verdadero por estar mas cerca del que lo habla y el pensamiento y la idea lo serian también a su vez por estar mas cerca de dios.
Ahora, si consideramos que en verdad el lenguaje no tiene nada que ver con el mundo ni con las cosas que nombra, sin contar las onomatopeyas que son casos especiales, las palabras sean habladas o escritas no se parecen en absolutamente nada a la cosa que supuestamente remiten, son totalmente diferentes de las cosas y si dicen alguna verdad o tienen algún sentido es exclusivamente al interior de una cultura, de una lenguao de un idioma. Por ejemplo, la palabra “gato” como conjunto de letras no se parece en nada al gato que juega en la alfombra.
Y si observamos la implicancia que tiene todo esto nos daremos cuenta a su vez que también la lengua hablada e incluso el pensamiento son también “técnicas” que pueden aprenderse en un determinado momento por una determinada persona, y esto si que resulta conmovedor para el concepto tradicional de “ser humano” como “ser pensante”.
¿Que pasa si consideramos por una parte que para “ser humano” es necesario “ser pensante” y por otra que el pensamiento es una “técnica artificial”? Resultaría que el ser humano seria también un ser artificial pues es resultado de una técnica artificial. Y ¿Que le seria “natural” o propio a este tipo de “ser humano artificial” osea pensante? La verdad es que ahora estamos en medio del problema entre “lo natural” y “lo artificial”.
Para comenzar a aclarar todo esto resulta necesario delimitar algunos conceptos que tienden a parecer “naturales” como “ser humano”. Primero que todo este concepto no es natural, ser humano es un concepto inventado y aplicado en su uso sobre todo durante el humanismo, esto como resultado de entender el fenómeno de “ser persona” desde conceptos tales como “cosa pensante” res cogitans. El humanismo definió lo que era un humano como aquella cosa capacitada con la facultad de razonar y discernir con el pensamiento, sin profundizar necesariamente en la naturaleza del pensamiento. Lo que resulta de esto es que dado que casi todas las personas piensan, o así parece, todas se pueden llamar “humanos” y como tales tienen “derechos humanos” y esto ya a casi todos nos resulta natural.
El problema aparece después, cuando nos empezamos a dar cuenta que aquella condición que se necesita para ser naturalmente humano es un factor artificial, pues ya está mas que comprobado que el pensamiento es solo en una relación necesaria con el lenguaje, se puede decir incluso que es hasta casi un efecto del lenguaje, dado que el pensamiento va cambiando en función de las palabras que se empleen para conducir determinada idea o pensamiento. Cuando algo se piensa, dice o se escribe en una lengua resulta bastante diferente en comparación a si es expresado en otro idioma. Hay pensamiento mas de tipo intuitivo o matemático y entre este hay algebraico o geométrico, etc. La relación entre el pensamiento y el lenguaje es mas que estrecha.
¿Pero si dejamos atrás el concepto de “ser humano” como lo natural por estar fundado en relación artificial, que nos quedaría? De aquí en adelante prefiero hablar de “personas”, pues humano siempre me ha parecido algo demasiado gratuito y poco claro, en cambio las personas ya aportan un cierto matiz ético, pues para ser persona es necesario algo mas que solo pensar, pues se puede pensar cualquier cosa, en cambio, para ser persona es necesario tener personalidad, singularidad, originalidad, es decir apunta a lo que realmente somos, es decir, seres únicos, diferentes todos, por lo tanto, no clasificables todos en un mismo saco. “Persona” es un concepto que deja abierta la posibilidad de la diferencia, se trata en efecto de ser diferente, ser original para ser persona, se funda así en que somos principalmente diferentes y no trata de clasificarnos como que fuésemos iguales.
Y es este mismo concepto el que nos salva de la discriminación de genero o racial, porque así a nadie es posible incluirlo a priori en determinado conjunto solo por el hecho de haber nacido en un lugar, venir de una familia o cosas semejantes que apelan a la identidad y al genero. Decir que somos personas nos pone del lado de lo personal, “persona se llega a ser” se dice como merito personal y no es un nombre que se dice antes de conocerle bien a esa persona a que se refiere en especial, a diferencia de “humano” que se podía decir de cualquiera sin necesidad de conocerle.
Con esta aclaración ya dimos un paso, ahora ¿Cual es la relación de las personas con lo “artificial”? o ¿Hay algo que en verdad les sea “natural” a las personas? Aunque suene atrevido me atreveré a decirlo así: “A las personas les es natural lo artificial”. Claro que para que esto no se mal entienda tendré que explicar, qué se entiende aquí por “artificial” y “natural”. Primero que todo, natural y artificial no son conceptos excluyentes, no son una oposición, ni existe eso que se suele creer que es esa relación: natural_es de verdad / artificial_es de mentira.
Por ejemplo: Las abejas son seres que de manera “natural” viven con su reina y hacen miel del polen, pero para que esto pueda suceder necesitan construir de manera “artificial” una estructura que es el panal. El panal si bien es algo artificial, pues es algo compuesto y no nace de algo “idéntico a su genero” es decir, no tiene una “mamá panal”, sino que es algo “hecho” por las abejas, podemos afirmar perfectamente que es algo “hecho de manera natural”. Así también la tela de araña o la represa del castor o los nidos de las aves, etc. todas estas son estructuras artificiales que se hacen de manera natural.
Así, tal como a ellas les es natural ese tipo de artificialidad, a las personas les es propio, osea natural, empleo acá “propio” como equivalente “natural”, el vivir en el entorno del lenguaje y digo “entorno del lenguaje” porque la experiencia y la relación con el lenguaje no es solo al interior de la comunicación idiomática, sino que resulta de tal envergadura que se vuelve ambiental, “el mundo” es el resultado de nuestra experiencia del lenguaje, (no confundir acá mundo y planeta). Vivir en el mundo o “tener mundo” es algo propio a las “personas” y el mundo con las personas habitan en la experiencia del lenguaje.
Desde acá ya podemos afirmar que es la misma potencia del lenguaje, es decir, son sus propias posibilidades, las que han permitido que se desarrollen técnicas digitales, de comunicación, información, etc. Al lenguaje, de ahí a las personas, les es propio el desarrollo de las tecnologías, pues el lenguaje ya es una tecnología. El lenguaje siendo el mismo una tecnología toma diferentes caminos o diversos formatos según las necesidades comunicativas. Por ejemplo, en un mundo en que las personas pueden o deben viajar grandes distancias, las telecomunicaciones resultan necesarias, es decir las relaciones se vuelven naturales, o bien, propias. Al mundo digitalizado le es natural la información, a un mundo en movimiento le es natural las telecomunicaciones, a un mundo de personas le es natural el lenguaje. No quiero decir que una sea la causa de la otra, solo que son propias entre sí.
La artificialidad de los formatos, es decir, de los lenguajes, en tanto los usemos con naturalidad o apropiadamente resultan excelentes modos de comunicar pensamientos, emociones o cualquier tipo de mensaje. Por ejemplo, se puede hacer una película, la cual es un excelente medio de comunicación, se puede hacer una canción, un video clip, se trata de elegir el formato apropiado al mensaje.
Con que los formatos y las tecnologías sean usados apropiadamente o con naturalidad, quiero decir que resulta de suma importancia detectar cuando es propio o no lo es cierto mensaje o cierta aplicación técnica, pues ya tenemos muchos ejemplos a través de la historia incluso aun hoy en día de la utilización impropia de la tecnologías y han sido estas practicas las que han impedido sistemáticamente que las personas puedan realmente apropiárselas para un uso natural y me refiero a la violencia. Emplear la tecnología para imponer la violencia, eso es un uso impropio, no es natural, pues la naturalidad apunta a posibilitar que las personas se comuniquen y cultiven diferentes personalidades, osea enriquezcan su entorno. Pero es completamente impropio, dado que encontramos que lo propio a una persona es la diferencia, el intentar imponer a través de la violencia una manera de ser y pensar, eso es no entender lo que las personas son.
Así, resulta que lo malo no es tal o cual tecnología o medio de comunicación, pues las personas son tan artificiales como lo son las tecnologías mismas y decir artificial no es algo malo pues lo artificial siempre ha estado presente incluso ya en la naturaleza misma. Consideremos a su vez que esta idea de artificial implica también esa antigua relación que descubrieron los griegos con el arte, arte y técnica como una relación inseparable, presente siempre en la vida cotidiana.
Lo único malo resulta del mantener, empleando la tecnología en este caso, la ignorancia entre las comunidades, pues la ignorancia lleva a la violencia y la discriminación. Véase el caso de la propaganda durante la II Guerra Mundial, las señales de TV en cadena nacional durante las dictaduras, la publicidad mal intencionada sobre todo en el caso de estar dirigida a los niños o la Internet filtrada de algunos contenidos en la Rep. China o ya suprimida del todo en Korea del Norte.
Invito a las personas a que tomen las tecnologías de su lado, pues el lado de las personas es lado correcto, no el de las naciones, de la raza, la milicia, el color, ni el genero, solo las personas, cada una rica por ser como es, diferente y autentica, cada persona a través de diversas técnicas puede expresarse, en las artes, en la ciencia, en el mundo. Las formas de expresión y sus tecnologías son tan diversas como las personas mismas. Una vez que logremos ponernos en contacto y comunicarnos efectivamente de “persona a persona”, empezaremos a darnos cuenta de muchas otras cosas que aun nos quedan por descubrir.
JoviLite para http://www.membrana.cl
Santiago 06 Enero 2009
Si bien, en nuestro mundo existen aun las pirámides por ejemplo, la verdad es que el mundo en que vivimos en efecto es mucho mas joven. Estamos rodeados por un estilo de vida y características ambientales de no mas de un siglo. El acelerado desarrollo de todo tipo de tecnologías desde temprano el sXX y mas aun durante la II Guerra Mundial, permitió el desarrollo a nivel industrial de muchas técnicas habituales y normales ya para nosotros. Es el caso de las transmisiones a distancia, el infrarrojo, radares, y muchas otras que teniendo un origen bélico lograron una muy buena aplicación a nivel civil.
La discusión acerca de qué es artificial y que no lo es, es un dialogo que lleva miles de años y no es algo exclusivo de nuestros días. Los griegos ya se lo preguntaban hace 2500 años, cuando se cuestionaban la naturaleza de la Tekné, traducida como “arte”, no es casual su relación con el concepto “técnica”. El que los griegos se preguntaran esto incluye como dato que para ellos no existía aun el “arte por el arte”, o conceptos tales como que el fin del arte es conseguir un goce estético, ni que el artista no se rige por la utilidad, ni nada semejante, pues para ellos la “Tekné” era propia y aplicable a su diario vivir cotidiano, desde lo domestico hasta el culto de la religión. Mas bien, si el arte tuvo para ellos algún sentido, lo tenia en una dirección ética, para mostrarle ejemplos de virtud a las personas. Muy posteriormente ya durante el renacimiento se recuperó el “arte” griego como modelo estético y se comenzó a considerar el arte en sí mismo como una disciplina autónoma. Mientras la experiencia del arte como Tekné, es decir un arte que convive en la cotidianidad a través de la técnica y la virtud, es algo que no fue incluido en el concepto moderno de Arte.
Otra pregunta importante para aclarar el panorama en cuestión hace referencia al lenguaje, pues también los griegos se cuestionaban acerca de la veracidad y artificialidad del lenguaje escrito frente al lenguaje hablado, de donde para un metafísico como Platón la lengua escrita tenia menos valor que la lengua hablada y esta a su vez del pensamiento y este a su vez de las ideas, es un sistema jerárquico con las ideas a la cabeza. Considerar que el maestro de Platón, Sócrates, nunca escribió una sola palabra es un ejemplo de aquella actitud. No es menor ni casual el que el desprecio por la escritura este relacionado a los sistemas metafísicos considerando también que Jesús tampoco escribió, mientras se proclamase el mismo “verbo encarnado”. El resultado de poner al lenguaje escrito en el lugar de lo que es mas falso es resultado de que en la escritura se revela su origen técnico, la escritura muestra al lenguaje como una técnica de ligar voces a través de letras, palabras y frases con sentido. E incluso que si bien, el lenguaje es comunicación de contenidos espirituales, es decir, el contenido espiritual de una cultura se comunica osea se revela a través del lenguaje, por ejemplo en los cantos populares o la poesía, el factor técnico resulta ineludible. La relación entre espíritu y materia no es una oposición sino mas bien es precisamente el modo a través del cual se revela el mundo, tal como una idea necesita para existir ser “articulada” a través de las palabras sea en el pensamiento, la voz, la escritura o cualquier tipo de imagen o ideograma.
Pero, ¿Es realmente mas verdadera la lengua hablada? Solo si conservamos la jerarquía de la estructura metafísica donde el lenguaje hablado es mas verdadero por estar mas cerca del que lo habla y el pensamiento y la idea lo serian también a su vez por estar mas cerca de dios.
Ahora, si consideramos que en verdad el lenguaje no tiene nada que ver con el mundo ni con las cosas que nombra, sin contar las onomatopeyas que son casos especiales, las palabras sean habladas o escritas no se parecen en absolutamente nada a la cosa que supuestamente remiten, son totalmente diferentes de las cosas y si dicen alguna verdad o tienen algún sentido es exclusivamente al interior de una cultura, de una lenguao de un idioma. Por ejemplo, la palabra “gato” como conjunto de letras no se parece en nada al gato que juega en la alfombra.
Y si observamos la implicancia que tiene todo esto nos daremos cuenta a su vez que también la lengua hablada e incluso el pensamiento son también “técnicas” que pueden aprenderse en un determinado momento por una determinada persona, y esto si que resulta conmovedor para el concepto tradicional de “ser humano” como “ser pensante”.
¿Que pasa si consideramos por una parte que para “ser humano” es necesario “ser pensante” y por otra que el pensamiento es una “técnica artificial”? Resultaría que el ser humano seria también un ser artificial pues es resultado de una técnica artificial. Y ¿Que le seria “natural” o propio a este tipo de “ser humano artificial” osea pensante? La verdad es que ahora estamos en medio del problema entre “lo natural” y “lo artificial”.
Para comenzar a aclarar todo esto resulta necesario delimitar algunos conceptos que tienden a parecer “naturales” como “ser humano”. Primero que todo este concepto no es natural, ser humano es un concepto inventado y aplicado en su uso sobre todo durante el humanismo, esto como resultado de entender el fenómeno de “ser persona” desde conceptos tales como “cosa pensante” res cogitans. El humanismo definió lo que era un humano como aquella cosa capacitada con la facultad de razonar y discernir con el pensamiento, sin profundizar necesariamente en la naturaleza del pensamiento. Lo que resulta de esto es que dado que casi todas las personas piensan, o así parece, todas se pueden llamar “humanos” y como tales tienen “derechos humanos” y esto ya a casi todos nos resulta natural.
El problema aparece después, cuando nos empezamos a dar cuenta que aquella condición que se necesita para ser naturalmente humano es un factor artificial, pues ya está mas que comprobado que el pensamiento es solo en una relación necesaria con el lenguaje, se puede decir incluso que es hasta casi un efecto del lenguaje, dado que el pensamiento va cambiando en función de las palabras que se empleen para conducir determinada idea o pensamiento. Cuando algo se piensa, dice o se escribe en una lengua resulta bastante diferente en comparación a si es expresado en otro idioma. Hay pensamiento mas de tipo intuitivo o matemático y entre este hay algebraico o geométrico, etc. La relación entre el pensamiento y el lenguaje es mas que estrecha.
¿Pero si dejamos atrás el concepto de “ser humano” como lo natural por estar fundado en relación artificial, que nos quedaría? De aquí en adelante prefiero hablar de “personas”, pues humano siempre me ha parecido algo demasiado gratuito y poco claro, en cambio las personas ya aportan un cierto matiz ético, pues para ser persona es necesario algo mas que solo pensar, pues se puede pensar cualquier cosa, en cambio, para ser persona es necesario tener personalidad, singularidad, originalidad, es decir apunta a lo que realmente somos, es decir, seres únicos, diferentes todos, por lo tanto, no clasificables todos en un mismo saco. “Persona” es un concepto que deja abierta la posibilidad de la diferencia, se trata en efecto de ser diferente, ser original para ser persona, se funda así en que somos principalmente diferentes y no trata de clasificarnos como que fuésemos iguales.
Y es este mismo concepto el que nos salva de la discriminación de genero o racial, porque así a nadie es posible incluirlo a priori en determinado conjunto solo por el hecho de haber nacido en un lugar, venir de una familia o cosas semejantes que apelan a la identidad y al genero. Decir que somos personas nos pone del lado de lo personal, “persona se llega a ser” se dice como merito personal y no es un nombre que se dice antes de conocerle bien a esa persona a que se refiere en especial, a diferencia de “humano” que se podía decir de cualquiera sin necesidad de conocerle.
Con esta aclaración ya dimos un paso, ahora ¿Cual es la relación de las personas con lo “artificial”? o ¿Hay algo que en verdad les sea “natural” a las personas? Aunque suene atrevido me atreveré a decirlo así: “A las personas les es natural lo artificial”. Claro que para que esto no se mal entienda tendré que explicar, qué se entiende aquí por “artificial” y “natural”. Primero que todo, natural y artificial no son conceptos excluyentes, no son una oposición, ni existe eso que se suele creer que es esa relación: natural_es de verdad / artificial_es de mentira.
Por ejemplo: Las abejas son seres que de manera “natural” viven con su reina y hacen miel del polen, pero para que esto pueda suceder necesitan construir de manera “artificial” una estructura que es el panal. El panal si bien es algo artificial, pues es algo compuesto y no nace de algo “idéntico a su genero” es decir, no tiene una “mamá panal”, sino que es algo “hecho” por las abejas, podemos afirmar perfectamente que es algo “hecho de manera natural”. Así también la tela de araña o la represa del castor o los nidos de las aves, etc. todas estas son estructuras artificiales que se hacen de manera natural.
Así, tal como a ellas les es natural ese tipo de artificialidad, a las personas les es propio, osea natural, empleo acá “propio” como equivalente “natural”, el vivir en el entorno del lenguaje y digo “entorno del lenguaje” porque la experiencia y la relación con el lenguaje no es solo al interior de la comunicación idiomática, sino que resulta de tal envergadura que se vuelve ambiental, “el mundo” es el resultado de nuestra experiencia del lenguaje, (no confundir acá mundo y planeta). Vivir en el mundo o “tener mundo” es algo propio a las “personas” y el mundo con las personas habitan en la experiencia del lenguaje.
Desde acá ya podemos afirmar que es la misma potencia del lenguaje, es decir, son sus propias posibilidades, las que han permitido que se desarrollen técnicas digitales, de comunicación, información, etc. Al lenguaje, de ahí a las personas, les es propio el desarrollo de las tecnologías, pues el lenguaje ya es una tecnología. El lenguaje siendo el mismo una tecnología toma diferentes caminos o diversos formatos según las necesidades comunicativas. Por ejemplo, en un mundo en que las personas pueden o deben viajar grandes distancias, las telecomunicaciones resultan necesarias, es decir las relaciones se vuelven naturales, o bien, propias. Al mundo digitalizado le es natural la información, a un mundo en movimiento le es natural las telecomunicaciones, a un mundo de personas le es natural el lenguaje. No quiero decir que una sea la causa de la otra, solo que son propias entre sí.
La artificialidad de los formatos, es decir, de los lenguajes, en tanto los usemos con naturalidad o apropiadamente resultan excelentes modos de comunicar pensamientos, emociones o cualquier tipo de mensaje. Por ejemplo, se puede hacer una película, la cual es un excelente medio de comunicación, se puede hacer una canción, un video clip, se trata de elegir el formato apropiado al mensaje.
Con que los formatos y las tecnologías sean usados apropiadamente o con naturalidad, quiero decir que resulta de suma importancia detectar cuando es propio o no lo es cierto mensaje o cierta aplicación técnica, pues ya tenemos muchos ejemplos a través de la historia incluso aun hoy en día de la utilización impropia de la tecnologías y han sido estas practicas las que han impedido sistemáticamente que las personas puedan realmente apropiárselas para un uso natural y me refiero a la violencia. Emplear la tecnología para imponer la violencia, eso es un uso impropio, no es natural, pues la naturalidad apunta a posibilitar que las personas se comuniquen y cultiven diferentes personalidades, osea enriquezcan su entorno. Pero es completamente impropio, dado que encontramos que lo propio a una persona es la diferencia, el intentar imponer a través de la violencia una manera de ser y pensar, eso es no entender lo que las personas son.
Así, resulta que lo malo no es tal o cual tecnología o medio de comunicación, pues las personas son tan artificiales como lo son las tecnologías mismas y decir artificial no es algo malo pues lo artificial siempre ha estado presente incluso ya en la naturaleza misma. Consideremos a su vez que esta idea de artificial implica también esa antigua relación que descubrieron los griegos con el arte, arte y técnica como una relación inseparable, presente siempre en la vida cotidiana.
Lo único malo resulta del mantener, empleando la tecnología en este caso, la ignorancia entre las comunidades, pues la ignorancia lleva a la violencia y la discriminación. Véase el caso de la propaganda durante la II Guerra Mundial, las señales de TV en cadena nacional durante las dictaduras, la publicidad mal intencionada sobre todo en el caso de estar dirigida a los niños o la Internet filtrada de algunos contenidos en la Rep. China o ya suprimida del todo en Korea del Norte.
Invito a las personas a que tomen las tecnologías de su lado, pues el lado de las personas es lado correcto, no el de las naciones, de la raza, la milicia, el color, ni el genero, solo las personas, cada una rica por ser como es, diferente y autentica, cada persona a través de diversas técnicas puede expresarse, en las artes, en la ciencia, en el mundo. Las formas de expresión y sus tecnologías son tan diversas como las personas mismas. Una vez que logremos ponernos en contacto y comunicarnos efectivamente de “persona a persona”, empezaremos a darnos cuenta de muchas otras cosas que aun nos quedan por descubrir.
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