Habitualmente cuando alguien se acerca a la filosofía, por ejemplo en las clases de enseñanza media a través del programa que les pasa el profesor se le suele decir que se trata de algo así como una ciencia de las causas, que se pregunta por el “por qué” de todas las cosas, que es el modo de pensar de un sujeto llamado filosofo, el cual tiende a ser una persona abstraída de la contingencia cotidiana, que es la actividad mas elevada y a la vez mas inútil para una persona. Ademas remitiéndose a la palabra griega se suele traducir como “amor a la sabiduría” por el filos como amor y sofía como sabiduría, lo cual no es errado si se piensa de manera humanista y se avala la perspectiva de un sujeto que gusta del conocer por conocer.
Frente a esto luego de convivir por ya varios años junto a la filosofía cada vez me parece mas poco asertiva esa traducción, la que nunca me pareció en verdad muy aclaradora, pues me parecía mas bien simplista, traducción con pretensión de literalidad alejada de la interpretación. Creo que resulta posible mas que traducir quizás interpretar el nombre filosofía rescatando su ser una palabra compuesta por esos dos conceptos griegos importantísimos, sobre todo para el origen de nuestra cultura, que son filein y sofos, la filía que implica tanto el amor como la amistad, algo así como amor fraternal y la sofía que en tanto sabiduría no es un simple conocimiento del tipo que logra el calculo ni los datos ni la información, así, y sobre todo por como se ha manifestado sobre todo en su origen, me parece que una traducción interpretativa del nombre filosofía es “sofía que nace de la filía” o “sabiduría que nace en el amor y la amistad” la potencia de esta traducción apunta a que para que aparezca algo asi como la filosofia no basta con un sujeto pensante aislado, sino mas bien una sociedad o grupo social caracterizado por una relación interpersonal amistosa.
Conllevando a su vez el descarte total de la posibilidad de que el pensamiento filosófico tenga un fin o uso bélico por ejemplo, usos que resultan del calculo, de las pretensiones de ventaja y la separación para el poder, en cambio una sabiduría que nace de la amistad es pura comprensión mutua, reconocimiento del otro y resulta una fuerte ganancia como argamasa social.
La diferencia del tipo de grupo social o interpersonal desde donde brota esta filosofía de otros grupos del saber como las “logías” del tipo; bio-logía, socio-logía, y muchísimas otras que desde su nombre también conllevan la idea de grupo, es que en ellas no se da necesariamente la amistad, por ejemplo puede ocurrir que dos científicos trabajen en equipo, logrando en efecto objetivos y obtengan “conocimiento” de sus experimentos pero que entre ellos personalmente no se toleren e incluso podrían ni siquiera estar de acuerdo con el uso en que se utilizara el conocimiento que consiguieron. Todo esto debido a que el conocimiento que se obtiene a través del método científico por su mismo afán de verdad de calidad matemática no implica supuestamente un alcance ético, ni hace tampoco referencia ni debería en ningún caso estar relacionado personalmente al científico o al equipo encargado del proceso de conocimiento. Así, el conocimiento despojado de valor ético, esterilizado de cualquier personalidad, puede ser comprado, manipulado, transado y dirigido hacia fines totalmente arbitrarios por parte de quien financie el laboratorio o subvencione un departamento de investigación, etc. mientras el o los científicos pueden mantener la distancia sin mancharse, con sus delantales blancos, im-pecables, pues ellos tampoco se responsabilizan de los efectos o usos de sus técnicas.
Actualmente resulta muy difícil marcar otra vía, mostrar que existe en efecto otra dirección para el saber. O propuesto de otra forma, que existe un saber de otra calidad, diferente del saber que oferta la ciencia. La alternativa a la que me refiero no es en ningún caso la tradicional diferencia a la ciencia que se hace con la humanidades, no me estoy refiriendo a que aparte de la ciencia hay algo así como el humanismo, que se encarga de todo aquello que la ciencia desvalorizo de criterios de verdad suficientes para entregar un conocimiento real del mundo, y que fue situado del lado de la dignidad cultural y la relatividad y el respeto de la producción subjetiva, una forma bastante educada de caducar.
Así, resulta urgente rescatar un cierto tipo de saber que no es ni el entregado por el método científico ni las humanidades, sino uno que es muchísimo mas elemental, uno que a surgido siempre en el corazón de los pueblos, sea en los albores de la cultura o en los margenes actuales del control de la autoridad.
Cuando las culturas se encuentran en situaciones de tensión, en estados de excepción, guerras y similares, dejan el saber en manos de objetivos militares, de defensa y estrategia, estados en los que se prioriza y valora la efectividad, objetividad, manipulabilidad y mas aun cuando se ofrecen técnicas de aniquilación del enemigo y/o control de la propia población. De ahí que la mayoría de las tecnologías que emergieron durante el sXX sobretodo en la segunda mitad, son resultado de avances militares. El estado de industrialización resultante de la II guerra mundial conllevo directamente a la producción de automóviles, aviones, todo tipo de maquinarias, etc.
En la antigüedad antes del método, antes de la lógica de Aristóteles y el positivismo de Platón, las formas de conocer no tomaban claramente aun un camino hacia la especialización y cuando se conocía acerca de algo, fuese un dios, una flor o una comarca, el conocimiento respecto de aquello era una especie de collage enriquecido con saberes de ciencia, poesía, matemática, etc. dependiendo de lo que se quisiera destacar en aquella apreciación y nadie se cuestionaba acerca de cuan verdadera u objetiva era esa apreciación, pues el saber no era aun algo diferente de la poesía o la mitología por ejemplo.
¿Pero qué tenia de buena esta manera de conocer tan poco objetiva? La ganancia resultante de aquella forma de “exponer o componer” el saber es precisamente el que se lograra un conocimiento integral, mucho mas rico y mas próximo a una apreciación de lo esencial en lo que se quiere conocer. Es la característica que ofrece el saber poético en algunos casos. Por ejemplo, en Chile dado que se aproxima la fiesta del Bicentenario se a puesto muy en boga la búsqueda de una identidad nacional y se hacen citas y revival de épocas anteriores, programas de TV acerca de la guerra del pacifico, la independencia o los 80's, pero ninguna de estas perspectivas por si sola puede darnos un respuesta clara acerca de la identidad nacional, pues “la mirada” que esta buscando esa perdida identidad aun opera en términos especialistas de objetivación metodológica, generando representaciones de épocas especificas y no pone oídos a la respuesta que resuena en el eco de algunos de los muchos versos que se han cantado durante hace años...
La identidad de un pueblo nunca se presenta en forma de un objeto aislado ni aislable, sino que resulta de la combinación integral de diversos mensajes y símbolos desparramados en el tiempo, los cuales necesitan ser vistos de una sola vez como una constelación de diferentes luces que entre todas ellas responden y conforman la huella de una identidad.
Un mensaje acerca de la identidad o el espíritu que habita este territorio entre la cordillera y el mar, lo aventaron los poetas, compositores y artistas, como las letras y melodías de Violeta Parra, absolutamente llenas de una sabiduría lucidamente desgarradora, donde la existencia se revela tal como es o Mistral o Neruda por nombrar los mas famosos. Otra importante cantidad de mensajes están escritos en la industria, en la minería, en la pesca y la agricultura, actividades que le han dado forma a la población de este territorio.
Así a través de la comprensión y el contacto de estas diferentes voces se puede aspirar a una “sofía”, y la posibilidad de generar una comprensión así resulta proporcional a la “filía” que exista entre ellas mismas, es decir, solo si entre el canto del poeta, la industria, el agricultor, el comerciante y la dueña de casa, existe un clima fraternal, sin la coacción de la violencia, la sabiduría podría florecer y seria mas clara la identidad de este pueblo, lo que a su vez reafirma aun mas los vínculos entre las personas por muy diferentes que sean sus actividades, pues entienden aunque sea minimamente, no por libros, quizas por una canción un dicho, un consejo o por que se lo conto la abuela, comprenderán lo que canta el poeta, lo que produce la industria y lo que brota en el campo durante esa estación.
A diferencia de lo que muchos al interior del mundo académico piensan estoy seguro que la filosofía no es exclusiva, en ningún sentido, ni de un idioma ni de un pueblo o una raza, mas bien como he intentado comunicar en estas lineas, la filosofía brota casi de manera espontanea en aquellos grupos que disfrutan del amor y la amistad y es esto lo que les permite hacer diferentes actividades y que cada persona entienda a su vez, respetando y permitiendo que se desarrollen cosas muy diferentes de ella misma.
Así mismo, si bien ciertos pueblos generaron una producción de saberes claramente bajo el nombre explicito de filosofía, mientras otros como acá en latinoamerica no lo hacen o en una cantidad muy inferior y nunca tan temprana, esto no significa, y esto es importante, que no generen y no florezca en estas latitudes ese tipo de saber, la filosofía en tanto saber que nace del amor, me alegra afirmar, también se dio en esta tierra, la diferencia está en el formato o en la etiquetación si se prefiere, pues la sabiduría de pueblos mas jóvenes como la cultura híbrida en la que habitamos, se fue a posar en las letras de la cantautora, en el verso del poeta, en el sudor del trabajador industrial, en el trazo de la linea dibujada por la artista, en el pregón de la vendedora, entre las lineas de la novela que esta aun escribiendo el joven con entusiasmo.
Frente a esto luego de convivir por ya varios años junto a la filosofía cada vez me parece mas poco asertiva esa traducción, la que nunca me pareció en verdad muy aclaradora, pues me parecía mas bien simplista, traducción con pretensión de literalidad alejada de la interpretación. Creo que resulta posible mas que traducir quizás interpretar el nombre filosofía rescatando su ser una palabra compuesta por esos dos conceptos griegos importantísimos, sobre todo para el origen de nuestra cultura, que son filein y sofos, la filía que implica tanto el amor como la amistad, algo así como amor fraternal y la sofía que en tanto sabiduría no es un simple conocimiento del tipo que logra el calculo ni los datos ni la información, así, y sobre todo por como se ha manifestado sobre todo en su origen, me parece que una traducción interpretativa del nombre filosofía es “sofía que nace de la filía” o “sabiduría que nace en el amor y la amistad” la potencia de esta traducción apunta a que para que aparezca algo asi como la filosofia no basta con un sujeto pensante aislado, sino mas bien una sociedad o grupo social caracterizado por una relación interpersonal amistosa.
Conllevando a su vez el descarte total de la posibilidad de que el pensamiento filosófico tenga un fin o uso bélico por ejemplo, usos que resultan del calculo, de las pretensiones de ventaja y la separación para el poder, en cambio una sabiduría que nace de la amistad es pura comprensión mutua, reconocimiento del otro y resulta una fuerte ganancia como argamasa social.
La diferencia del tipo de grupo social o interpersonal desde donde brota esta filosofía de otros grupos del saber como las “logías” del tipo; bio-logía, socio-logía, y muchísimas otras que desde su nombre también conllevan la idea de grupo, es que en ellas no se da necesariamente la amistad, por ejemplo puede ocurrir que dos científicos trabajen en equipo, logrando en efecto objetivos y obtengan “conocimiento” de sus experimentos pero que entre ellos personalmente no se toleren e incluso podrían ni siquiera estar de acuerdo con el uso en que se utilizara el conocimiento que consiguieron. Todo esto debido a que el conocimiento que se obtiene a través del método científico por su mismo afán de verdad de calidad matemática no implica supuestamente un alcance ético, ni hace tampoco referencia ni debería en ningún caso estar relacionado personalmente al científico o al equipo encargado del proceso de conocimiento. Así, el conocimiento despojado de valor ético, esterilizado de cualquier personalidad, puede ser comprado, manipulado, transado y dirigido hacia fines totalmente arbitrarios por parte de quien financie el laboratorio o subvencione un departamento de investigación, etc. mientras el o los científicos pueden mantener la distancia sin mancharse, con sus delantales blancos, im-pecables, pues ellos tampoco se responsabilizan de los efectos o usos de sus técnicas.
Actualmente resulta muy difícil marcar otra vía, mostrar que existe en efecto otra dirección para el saber. O propuesto de otra forma, que existe un saber de otra calidad, diferente del saber que oferta la ciencia. La alternativa a la que me refiero no es en ningún caso la tradicional diferencia a la ciencia que se hace con la humanidades, no me estoy refiriendo a que aparte de la ciencia hay algo así como el humanismo, que se encarga de todo aquello que la ciencia desvalorizo de criterios de verdad suficientes para entregar un conocimiento real del mundo, y que fue situado del lado de la dignidad cultural y la relatividad y el respeto de la producción subjetiva, una forma bastante educada de caducar.
Así, resulta urgente rescatar un cierto tipo de saber que no es ni el entregado por el método científico ni las humanidades, sino uno que es muchísimo mas elemental, uno que a surgido siempre en el corazón de los pueblos, sea en los albores de la cultura o en los margenes actuales del control de la autoridad.
Cuando las culturas se encuentran en situaciones de tensión, en estados de excepción, guerras y similares, dejan el saber en manos de objetivos militares, de defensa y estrategia, estados en los que se prioriza y valora la efectividad, objetividad, manipulabilidad y mas aun cuando se ofrecen técnicas de aniquilación del enemigo y/o control de la propia población. De ahí que la mayoría de las tecnologías que emergieron durante el sXX sobretodo en la segunda mitad, son resultado de avances militares. El estado de industrialización resultante de la II guerra mundial conllevo directamente a la producción de automóviles, aviones, todo tipo de maquinarias, etc.
En la antigüedad antes del método, antes de la lógica de Aristóteles y el positivismo de Platón, las formas de conocer no tomaban claramente aun un camino hacia la especialización y cuando se conocía acerca de algo, fuese un dios, una flor o una comarca, el conocimiento respecto de aquello era una especie de collage enriquecido con saberes de ciencia, poesía, matemática, etc. dependiendo de lo que se quisiera destacar en aquella apreciación y nadie se cuestionaba acerca de cuan verdadera u objetiva era esa apreciación, pues el saber no era aun algo diferente de la poesía o la mitología por ejemplo.
¿Pero qué tenia de buena esta manera de conocer tan poco objetiva? La ganancia resultante de aquella forma de “exponer o componer” el saber es precisamente el que se lograra un conocimiento integral, mucho mas rico y mas próximo a una apreciación de lo esencial en lo que se quiere conocer. Es la característica que ofrece el saber poético en algunos casos. Por ejemplo, en Chile dado que se aproxima la fiesta del Bicentenario se a puesto muy en boga la búsqueda de una identidad nacional y se hacen citas y revival de épocas anteriores, programas de TV acerca de la guerra del pacifico, la independencia o los 80's, pero ninguna de estas perspectivas por si sola puede darnos un respuesta clara acerca de la identidad nacional, pues “la mirada” que esta buscando esa perdida identidad aun opera en términos especialistas de objetivación metodológica, generando representaciones de épocas especificas y no pone oídos a la respuesta que resuena en el eco de algunos de los muchos versos que se han cantado durante hace años...
La identidad de un pueblo nunca se presenta en forma de un objeto aislado ni aislable, sino que resulta de la combinación integral de diversos mensajes y símbolos desparramados en el tiempo, los cuales necesitan ser vistos de una sola vez como una constelación de diferentes luces que entre todas ellas responden y conforman la huella de una identidad.
Un mensaje acerca de la identidad o el espíritu que habita este territorio entre la cordillera y el mar, lo aventaron los poetas, compositores y artistas, como las letras y melodías de Violeta Parra, absolutamente llenas de una sabiduría lucidamente desgarradora, donde la existencia se revela tal como es o Mistral o Neruda por nombrar los mas famosos. Otra importante cantidad de mensajes están escritos en la industria, en la minería, en la pesca y la agricultura, actividades que le han dado forma a la población de este territorio.
Así a través de la comprensión y el contacto de estas diferentes voces se puede aspirar a una “sofía”, y la posibilidad de generar una comprensión así resulta proporcional a la “filía” que exista entre ellas mismas, es decir, solo si entre el canto del poeta, la industria, el agricultor, el comerciante y la dueña de casa, existe un clima fraternal, sin la coacción de la violencia, la sabiduría podría florecer y seria mas clara la identidad de este pueblo, lo que a su vez reafirma aun mas los vínculos entre las personas por muy diferentes que sean sus actividades, pues entienden aunque sea minimamente, no por libros, quizas por una canción un dicho, un consejo o por que se lo conto la abuela, comprenderán lo que canta el poeta, lo que produce la industria y lo que brota en el campo durante esa estación.
A diferencia de lo que muchos al interior del mundo académico piensan estoy seguro que la filosofía no es exclusiva, en ningún sentido, ni de un idioma ni de un pueblo o una raza, mas bien como he intentado comunicar en estas lineas, la filosofía brota casi de manera espontanea en aquellos grupos que disfrutan del amor y la amistad y es esto lo que les permite hacer diferentes actividades y que cada persona entienda a su vez, respetando y permitiendo que se desarrollen cosas muy diferentes de ella misma.
Así mismo, si bien ciertos pueblos generaron una producción de saberes claramente bajo el nombre explicito de filosofía, mientras otros como acá en latinoamerica no lo hacen o en una cantidad muy inferior y nunca tan temprana, esto no significa, y esto es importante, que no generen y no florezca en estas latitudes ese tipo de saber, la filosofía en tanto saber que nace del amor, me alegra afirmar, también se dio en esta tierra, la diferencia está en el formato o en la etiquetación si se prefiere, pues la sabiduría de pueblos mas jóvenes como la cultura híbrida en la que habitamos, se fue a posar en las letras de la cantautora, en el verso del poeta, en el sudor del trabajador industrial, en el trazo de la linea dibujada por la artista, en el pregón de la vendedora, entre las lineas de la novela que esta aun escribiendo el joven con entusiasmo.

